Os transmito este texto que me ha enviado, para que lo publique, Miguel de la comunidad de Begoña. Recoge sus reflexiones a partir de la charla de Luis Gómez Llorente.
El pasado jueves 18 de febrero estuve en la parroquia de San Benito, escuchando una charla sobre laicismo, que no me dejó indiferente. Quizá esto es lo que me anima a redactar este escrito, quizá la insistencia de Pedro en conocer la opinión de los asistentes, o quizá un ejercicio de libertad y responsabilidad personal ante las ideas tan importantes allí expuestas. Por cierto, y vaya aquí mi primera crítica, oí hablar mucho de libertad, y muy poco o nada de responsabilidad; quizá fue porque llegué cuando el ponente ya llevaba unos minutos hablando.
Asistí allí más movido por el encuentro con las personas de Encomún, su carisma y su compromiso, que por el tema, que para mí, no voy a ocultarlo, tiene un tufillo político que me hace desconfiar. Además me animó la experiencia del año pasado, donde tanto aprendimos del mecanismo económico por el que hoy se mueve el mundo, no sin aportaciones de testimonios cristianos a tener en cuenta.
En primer lugar quiero dejar por escrito mi admiración por los amplios y cultivados conocimientos de D. Luis Gómez Llorente. Mostró una gran erudición, a la que también hizo mención refiriéndose al actual pontífice y a otros grandes pensadores.
Para describir el laicismo arrancó del pensamiento que surge en el Renacimiento con la ruptura de la uniformidad impuesta por el cristianismo hasta entonces en el mundo occidental, y fue repasando figuras clave en la evolución de las ideas, desde Locke, hasta Kant, pasando por Maquiavelo, Rouseau y una larga serie de destacados autores, muchos de ellos enemigos declarados de la fe (Bakunin, Compte o el propio Marx).
Resultó muy instructivo el repaso a las raíces del laicismo, con puntualizaciones interesantes en lo que significó en el avance de la ciencia y la política. Por cierto, me quedé con las ganas de escuchar los matices que diferencian aconfesionalidad, secularismo y laicismo. Las fuentes que he consultado no acaban de delimitar esos conceptos, mas lo que escucho en medios de comunicación actuales me dan a entender la aconfesionalidad (constitucional) como algo pasivo, neutro; mientras que el laicismo podría ser una actitud beligerante en contra de lo religioso en el espacio público. ¿O no?
Sin embargo no hace falta esta introducción para decir lo bien y lo bonito de todo lo que se dijo. Más bien diré que me pareció muy documentada y estructurada la parte de historia del pensamiento, pero no puedo por menos que dudar de la parte interpretativa; en ésta se hizo un alegato laicista que sospechosamente se parece mucho a la actual propaganda socialista de lo políticamente correcto y pensamiento único.
De entrada, defender ese laicismo en una parroquia que te abre generosamente las puertas, y está ahí para hacer presentes en la sociedad los valores del evangelio, me parece contradictorio. Condenar la presencia de lo religioso a un ejercicio que no pueda salir de la esfera privada no encaja con la defensa a capa y espada de la una sociedad en la que cada uno puede pensar y actuar como quiera, dentro del marco legal. Subyace aquí, y esto es interpretación mía, una lucha de ideas, las que se van imponiendo en el espacio público, las que ocupan los tronos de lo políticamente correcto, de lo que se debe pensar y admitir para no ser tachado de retrógrado. La sociedad moderna es una efervescencia de intereses de grupos de afinidad, que suelen aparecer revestidos de “aspectos culturales”. Esos grupos, encubiertos en modos de vivir, tratan de influir en la cultura (modo de vida) dominante. No en vano de ahí surge la legislación que nos afecta a todos. Lo que hoy es legal depende del grupo de poder que tiene la llave del Boletín Oficial del Estado, y en segundo lugar, porque no decirlo, de los medios de comunicación. No hay que ser muy erudito para observar que esto es lo que en filosofía se llama Relativismo, y he ahí otra piedra de toque de la línea argumental de la charla sobre laicismo.
En dos o tres ocasiones, y de manera muy soslayada se pronunció la temida palabra: “Relativismo”. Cerca del final creí entender porqué, cuando el ponente nos confesó su convicción marxista.
Soy de formación científica y afición filosófica, y éste me parece un tema clave en la vida. De manera consciente o no, pienso que la gran mayoría de la gente llega a tocar esta arista que la experiencia vital tarde o temprano nos pone delante, en especial cuando llega la adversidad y tiemblan nuestras convicciones, los pilares en los que a propósito o sin darnos cuenta hemos cimentado nuestro entramado existencial.
Insisto que D. Luis Gómez pasó de puntillas por esta cuestión, rechazando con vehemencia la gran y certera crítica que el actual papa le hizo al actual presidente del Gobierno en su encuentro en Valencia en julio de 2006, sobre el relativismo en los valores que emanaban de la acción de este gobierno.
Frente a esa encubierta justificación del relativismo actualmente imperante, a mi me hubiera gustado escuchar una disertación sobre el concepto de Dignidad Humana, y los aspectos de la condición humana que lo sustentan. Y es que dignidad humana y relativismo no pueden coexistir. El relativismo conduce necesariamente al vacío existencial, a la nada. Pero ese es quizá tema para otro debate.
Aquí llegaríamos a una de las claves de mi respetuosa crítica al Sr.Gómez, cuando calificó, con aparente desdén, como “leyes permisivas” la del aborto, matrimonios, homosexuales, y alguna más que creo que no precisó.
“Leyes permisivas porque no obligan” dijo. La respuesta es inmediata, ¡Claro que obligan! Como todas las leyes en su ámbito competencial. Y especialmente obligan a aceptar la muerte a ese ser humano al que los poderes públicos niegan su derecho a vivir, y dejan su destino durante 10-12-14 semanas en la arbitrariedad de su madre. A ésta se le da derecho a matar a su hijo, con ese sencillo lavado de conciencia que supone cerrar lo ojos, negar los conocimientos médicos y biológicos que nos interese, y decir con la Ministra de Igualdad: “es un ser vivo, pero no es un ser humano”. Cuando se opta por negar la evidencia en aras de un prejuicio, de un lugar al que hay que llegar “como sea”, poco más hay que argumentar para mostrar un crítico rechazo a tales imposiciones. No son leyes permisivas, son leyes perversas, por sus consecuencias y por su engaño.
Me he pasado muchos ratos criticando la afinidad de los grupos conservadores con la Iglesia en España, y sigo pensando, y compartiendo con el ponente, que es un error por parte de ambos, cuando Iglesia y conservadores hacen alarde de afinidad, tanto en las formas como en el fondo de sus mensajes.
Y lo mismo pienso de la izquierda. No me vale que el evangelio haya de ser de izquierdas; Izquierda y Derecha son grupos de poder e ideología, de presión, con sus aparatos de propaganda muy activos (el actual Gobierno incluso tiene un ministerio de propaganda equiparable a los de la época del dictador).
Podemos hacer campaña de nuestras convicciones, rechazo a la presencia de la Iglesia en la sociedad, pero es más noble presentarlo como tal. Posiblemente en eso consista el laicismo, en tomarnos la revancha de tantos siglos de poder eclesiástico, y negar la legitimidad de lo religioso en la calle, en especial lo católico, como un elemento más de nuestra compleja cultura social del siglo XXI. De ahí al anticlericalismo que con tanta radicalidad practicó la izquierda en la Segunda República hay un paso, y a veces me da la impresión que la izquierda actual coquetea con ello.
La charla, en la mayor parte de su desarrollo estuvo impregnada de un interesante lenguaje filosófico con el que disfruté. Y entiendo que la filosofía, comparte con la fe la búsqueda de la verdad. Es por ello que al igual que en el lenguaje de las matemáticas dos más tres no es igual a cuatro, la disertación filosófica sobre las raíces del pensamiento crítico occidental no conducen necesariamente a negar su derecho en la participación pública a la Iglesia Católica.
Otra afirmación que me llamó poderosamente la atención fue la que acusaba de “etnocentrismo europeo” a aquellas actitudes que motivan intervenciones contra el fanatismo religioso talibán. Me pareció entender cierta justificación a que cada cultura practique los valores que crea oportuno. Veo aquí una grave contradicción entre la actitud de laicismo militante contra la propia religión (no a los belenes), y la condescendencia con la lejana (sí al chador), aunque las agresiones a los derechos humanos puedan ser enormes en aquella. De nuevo subyace el pensamiento único del poder actual donde “todas las culturas son iguales”. El análisis crítico de los valores que cada cuerpo cultural pone en marcha señala que hay aspectos en algunos modos de vida abiertamente contrarios a los Derechos Humanos. ¿Vamos a relativizar la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU?
Termino con una apelación a un gran filósofo al que eché de menos en esta conferencia. Descartes no tuvo miedo a cuestionarse absolutamente todo, incluido a Dios. Y partiendo de esa facultad / responsabilidad, que el Creador nos ha dado, que es el ejercicio de la libertad y el sentido crítico, se puede llegar a la fe, a entender el mundo en clave solidaria, y a dar sentido a la vida en el respeto (que no tolerancia) a la libertad propia y de los demás.
Miguel Atienza Ballano.
23 de Febrero de 2010.
jueves, 25 de febrero de 2010
251. Sobre la charla de Luis Gómez Llorente en Pan Bendito
miércoles, 24 de febrero de 2010
250. Por fin lo han conseguido... o eso creen
Por fin lo han conseguido... o eso creen.
Según han informado diversos medios en los últimos días, y pesar de la autorización del obispo Uriarte, las presiones de la jerarquía más conservadora han obligado a la editora PPC a retirar de las librerías la novena edición del libro (la revisada por el autor a propuesta del obispo emérito de S. Sebastián) de J. A. Pagola "Jesús, aproximación histórica", que se había distribuido el pasado diciembre. Pueden encontrarse comentarios en Religión Digital, Redes Cristianas, ATRIO y muchos otros medios digitales (algunos de ellos, mucho más radicales que los propios jerarcas, se frotan las manos y brindan por una supuesta victoria de la ortodoxia).
A algunos no les cabe en la cabeza, no ya el Jesús que muestra Pagola en su libro (tan distinto, desde luego, del que se exhibe desde los palacios y los tronos eclesiásticos), sino el simple hecho de que los tiempos de la Inquisición y las prohibiciones hayan quedado atrás. Estos señores parecen a veces de otro mundo, de otro tiempo, de otra galaxia... de otro evangelio.
La solución es muy sencilla... El libro quizás no pueda ya comprarse, pero afortunadamente no tenemos que recurrir a aprenderlo de memoria como se proponía en Farenheith 451, ya que cualquiera puede descargarlo, gracias a la web. Lo cierto es que no sé si es legal o no la descarga de un libro secuestrado, es decir, que no permiten se comercialice... allá cada uno.
En cualquier caso, de la web de Religión Digital he recogido estos dos enlaces, que parece que permiten hacerlo en pdf o word, por si a alguien le interesan.
Los ha colgado José Luis, un cura diocesano de Bilbao.

Julio (Montpellier)
lunes, 15 de febrero de 2010
249. Charla formativa de Encomún
Amigos de ENCOMÚN:
Os recuerdo que el jueves de la semana que viene tendremos la siguiente sesión formativa que confío en que sea muy interesante.
Día: jueves 18 de febrero a las 20 horas
Lugar: Parroquia de San Benito (donde la última vez) Metro de Pan Bendito. Calle Besolla nº 7
Título: LA PRESENCIA DE LA RELIGIÓN EN LA SOCIEDAD DESDE UNA PERSPECTIVA LAICISTA
Ponente: Luis Gómez Llorente (Profesor de filosofía ya jubilado)
Os puedo asegurar que es una de las personas que mejor formulada tiene la posición laicista y, al mismo tiempo, que posee una actitud sumamente respetuosa con la experiencia religiosa. Podemos aprender mucho de su reflexión y el diálogo posterior con él. Lo que sí rogaría a los interesados en asistir a la sesión es puntualidad. En la charla anterior, al principio la sala estaba medio vacía, pero al final hubo personas que se tuvieron que quedar de pie.
Un abrazo
Pedro José
lunes, 1 de febrero de 2010
248. Reportaje sobre Nicolás Castellanos
Ayer la 2 de TVE emitió un reportaje de "En Portada" dedicado a Nicolás Castellanos y su compromiso en Bolivia. Seguro que lo conocéis, se trata del ex-obispo de Palencia, que renunció para irse a vivir con los más pobres en este país, y lleva años realizando una tarea impresionante.
El reportaje, de 45 minutos y titulado "La nueva misión" (porque relaciona su compromiso con las misiones jesuitas de hace tres siglos), vale la pena a pesar de que se percibe un cierto intento de ignorar la motivación de fe que mueve a este hombre. Los que no lo visteis podéis verlo ahora desde la web de RTVE, pinchando sobre la imagen que he puesto debajo.
domingo, 31 de enero de 2010
247. Carta al Papa de un jesuita
Henri Boulad, jesuita egipcio de gran prestigio en ámbitos eclesiales e intelectuales, ha enviado un mensaje al Papa, a través de la nunciatura de El Cairo.
Este mensaje está siendo difundido a través de distintos medios, porque en el fondo va dirigido también a toda la Iglesia. Quizás el título, "La Iglesia en el abismo", sea un poco radical, pero el texto merece la pena, como un aldabonazo que ójala encuentre el eco que en mi opinión merece.
Santo Padre:
Me atrevo a dirigirme directamente a Usted, pues mi corazón sangra al ver el abismo en el que se está precipitando nuestra Iglesia. Sabrá disculpar mi franqueza filial, inspirada a la vez por "la libertad de los hijos de Dios" a la que nos invita San Pablo, y por mi amor apasionado por la Iglesia.
Le agradeceré también sepa disculpar el tono alarmista de esta carta, pues creo que "son menos cinco" y que la situación no puede esperar más.
Permítame en primer lugar presentarme. Jesuita egipciolibanés de rito melquita, pronto cumpliré 78 años. Desde hace tres años soy rector del colegio de los jesuitas en El Cairo, tras haber desempeñado los siguientes cargos: superior de los jesuitas en Alejandría, superior regional de los jesuitas de Egipto, profesor de teología en El Cairo, director de Caritas-Egipto y vicepresidente de Caritas Internationalis para Oriente Medio y África del Norte.
Conozco muy bien a la jerarquía católica de Egipto por haber participado durante muchos años en sus reuniones como Presidente de los superiores religiosos de institutos en Egipto. Tengo relaciones muy cercanas con cada uno de ellos, algunos de los cuales son antiguos alumnos míos. Por otra parte, conozco personalmente al Papa Chenouda III, al que veía con frecuencia. En cuanto a la jerarquía católica de Europa, tuve ocasión de encontrarme personalmente muchas veces con alguno de sus miembros, como el cardenal Koening, el cardenal Schönborn, el cardenal Martini, el cardenal Daneels, el Arzobispo Kothgasser, los obispos diocesanos Kapellari y Küng, los demás obispos austríacos y otros obispos de otros países europeos. Estos encuentros se producen con ocasión de mis viajes anuales para dar conferencias por Europa: Austria, Alemania, Suiza, Hungría, Francia Bélgica... En estos recorridos me dirijo a auditorios muy diversos y a los media (periódicos, radios, televisiones...). Lo mismo hago en Egipto y en Oriente Próximo.
He visitado unos cincuenta países en los cuatro continentes y he publicado unos treinta libros en unas quince lenguas, sobre todo en francés, árabe, húngaro y alemán. De los trece libros en esta lengua, quizá haya leído Usted "Gottessöhne, Gottestöchter" [Hijos, hijas de Dios], que le hizo llegar su amigo el P. Erich Fink de Baviera.
No digo esto para presumir, sino para decirle sencillamente que mis intenciones se fundan en un conocimiento real de la Iglesia universal y de su situación actual, en 2009.
Vuelvo al motivo de esta carta, intentaré ser lo más breve, claro y objetivo posible. En primer lugar, unas cuantas constataciones (la lista no es exhaustiva):
1. La práctica religiosa está en constante declive. Un número cada vez más reducido de personas de la tercera edad, que desaparecerán enseguida, son las que frecuentan las iglesias de Europa y de Canadá. No quedará más remedio que cerrar dichas iglesias o transformarlas en museos, en mezquitas, en clubs o en bibliotecas municipales, como ya se hace. Lo que me sorprende es que muchas de ellas están siendo completamente renovadas y modernizadas mediante grandes gastos con idea de atraer a los fieles. Pero no es esto lo que frenará el éxodo.
2. Seminarios y noviciados se vacían al mismo ritmo, y las vocaciones caen en picado. El futuro es más bien sombrío y uno se pregunta quién tomará el relevo. Cada vez más parroquias europeas están a cargo de sacerdotes de Asia o de África.
3. Muchos sacerdotes abandonan el sacerdocio y los pocos que lo ejercen aún -cuya edad media sobrepasa a menudo la de la jubilación- tienen que encargarse de muchas parroquias, de modo expeditivo y administrativo. Muchos de ellos, tanto en Europa como en el Tercer Mundo, viven en concubinato a la vista de sus fieles, que normalmente los aceptan, y de su obispo, que no puede aceptarlo, pero teniendo en cuenta la escasez de sacerdotes.
4. El lenguaje de la Iglesia es obsoleto, anacrónico, aburrido, repetitivo, moralizante, totalmente inadaptado a nuestra época. No se trata en absoluto de acomodarse ni de hacer demagogia, pues el mensaje del Evangelio debe presentarse en toda su crudeza y exigencia. Se necesitaría más bien proceder a esa "nueva evangelización" a la que nos invitaba Juan Pablo II. Pero ésta, a diferencia de lo que muchos piensan, no consiste en absoluto en repetir la antigua, que ya no dice nada, sino en innovar, inventar un nuevo lenguaje que exprese la fe de modo apropiado y que tenga significado para el hombre de hoy.
5. Esto no podrá hacerse más que mediante una renovación en profundidad de la teología y de la catequética, que deberían repensarse y reformularse totalmente. Un sacerdote y religioso alemán que encontré recientemente me decía que la palabra "mística" no estaba mencionada ni una sola vez en "El nuevo Catecismo". No lo podía creer. Hemos de constatar que nuestra fe es muy cerebral, abstracta, dogmática y se dirige muy poco al corazón y al cuerpo.
6. En consecuencia, un gran número de cristianos se vuelven hacia las religiones de Asia, las sectas, la new-age, las iglesias evangélicas, el ocultismo, etcétera. No es de extrañar. Van a buscar en otra parte el alimento que no encuentran en casa, tienen la impresión de que les damos piedras como si fuera pan. La fe cristiana que en otro tiempo otorgaba sentido a la vida de la gente, resulta para ellos hoy un enigma, restos de un pasado acabado.
7. En el plano moral y ético, los dictámenes del Magisterio, repetidos a la saciedad, sobre el matrimonio, la contracepción, el aborto, la eutanasia, la homosexualidad, el matrimonio de los sacerdotes, los divorciados vueltos a casar, etcétera, no afectan ya a nadie y sólo producen dejadez e indiferencia. Todos estos problemas morales y pastorales merecen algo más que declaraciones categóricas. Necesitan un tratamiento pastoral, sociológico, psicológico, humano... en una línea más evangélica.
8. La Iglesia católica, que ha sido la gran educadora de Europa durante siglos, parece olvidar que esta Europa ha llegado a la madurez. Nuestra Europa adulta no quiere ser tratada como menor de edad. El estilo paternalista de una Iglesia "Mater et Magistra" está definitivamente desfasado y ya no sirve hoy. Los cristianos han aprendido a pensar por sí mismos y no están dispuestos a tragarse cualquier cosa.
9. Las naciones más católicas de antes -Francia, "primogénita de la Iglesia" o el Canadá francés ultracatólico- han dado un giro de 180º y han caído en el ateísmo, el anticlericalismo, el agnosticismo, la indiferencia. En el caso de otras naciones europeas, el proceso está en marcha. Se puede constatar que cuanto más dominado y protegido por la Iglesia ha estado un pueblo en el pasado, más fuerte es la reacción contra ella.
10. El diálogo con las demás iglesias y religiones está en preocupante retroceso hoy. Los grandes progresos realizados desde hace medio siglo están en entredicho en este momento.
Frente a esta constatación casi demoledora, la reacción de la iglesia es doble:
- Tiende a minimizar la gravedad de la situación y a consolarse constatando cierto repunte en su facción más tradicional y en los países del tercer mundo.
- Apela a la confianza en el Señor, que la ha sostenido durante veinte siglos y será muy capaz de ayudarla a superar esta nueva crisis, como lo ha hecho con las precedentes. ¿Acaso no tiene promesas de vida eterna?
A esto respondo:
- No es apoyándose en el pasado ni recogiendo sus migajas como se resolverán los problemas de hoy y de mañana.
- La aparente vitalidad de las Iglesias del tercer mundo es equívoca. Según parece, estas nuevas Iglesias atravesarán pronto o tarde por las mismas crisis que ha conocido la vieja cristiandad europea.
- La Modernidad es irreversible y por haberlo olvidado es por lo que la Iglesia se encuentra hoy en semejante crisis. El Vaticano II intentó recuperar cuatro siglos de retraso, pero se tiene la impresión que la Iglesia está cerrando lentamente las puertas que se abrieron entonces, y tentada de volverse hacia Trento y Vaticano I, más que hacia Vaticano III. Recordemos la declaración de Juan Pablo II tantas veces repetida: "No hay alternativa al Vaticano II".
- ¿Hasta cuándo seguiremos jugando a la política del avestruz y a esconder la cabeza en la arena? ¿Hasta cuándo evitaremos mirar las cosas de frente? ¿Hasta cuándo seguiremos dando la espalda, crispándonos contra toda crítica, en lugar de ver ahí una oportunidad de renovación? ¿Hasta cuándo continuaremos posponiendo ad calendas graecas una reforma que se impone y que se ha abandonado demasiado tiempo?
- Sólo mirando decididamente hacia delante y no hacia atrás la Iglesia cumplirá su misión de ser "luz del mundo, sal de la tierra, levadura en la pasta". Sin embargo, o que constatamos desgraciadamente hoy es que la Iglesia está en la cola de nuestra época, después de haber sido la locomotora durante siglos.
- Repito lo que decía al principio de esta carta: "¡SON MENOS CINCO!" -¡fünf vor zwölf!- La Historia no espera, sobre todo en nuestra época, en que el ritmo se embala y se acelera?
- Toda operación comercial que constata un déficit o disfunción se reconsidera inmediatamente, se reúne a expertos, intenta recuperarse, se movilizan todas sus energías para superar la crisis.
- ¿Por qué la Iglesia no hace otro tanto? ¿Por qué no moviliza a todas sus fuerzas vivas para un aggiornamento radical? ¿Por qué?
- ¿Por pereza, dejadez, orgullo, falta de imaginación, de creatividad, quietismo culpable, en la esperanza de que el Señor se las arreglará y que la Iglesia ha conocido otras crisis en el pasado?
- Cristo, en el Evangelio, nos pone en guardia: "Los hijos de las tinieblas gestionan mucho mejor sus asuntos que los hijos de la luz..."
ENTONCES, QUÉ HACER?... La Iglesia tiene hoy una necesidad imperiosa y urgente de una TRIPLE REFORMA:
1. Una reforma teológica y catequética para repensar la fe y reformularla de modo coherente para nuestros contemporáneos.
Una fe que ya no significa nada, que no da sentido a la existencia, no es más que un adorno, una superestructura inútil que cae de sí misma. Es el caso actual.
2. Una reforma pastoral para repensar de cabo a rabo las estructuras heredadas del pasado.
3. Una reforma espiritual para revitalizar la mística y repensar los sacramentos con vistas a darles una dimensión existencial, a articularlos con la vida.
Tendría mucho que decir sobre esto. La Iglesia de hoy es demasiado formal, demasiado formalista. Se tiene la impresión de que la institución asfixia el carisma y que lo que finalmente cuenta es una estabilidad puramente exterior, una honestidad superficial, cierta fachada. ¿No corremos el riesgo de que un día Jesús nos trate de "sepulcros blanqueados"?
Para terminar, sugiero la convocatoria de un sínodo general a nivel de la iglesia universal, en el que participaran todos los cristianos -católicos y otros- para examinar con toda franqueza y claridad los puntos señalados más arriba y los que se propusieran. Tal sínodo, que duraría tres años, se terminaría con una asamblea general -evitemos el término "concilio"- que sintetizara los resultados de esta investigación y sacara de ahí las conclusiones.
Termino, Santo Padre, pidiéndole perdón por mi franqueza y audacia y solicito vuestra paternal bendición. Permítame también decirle que vivo estos días en su compañía, gracias a su extraordinario libro "Jesús de Nazareth", que es objeto de mi lectura espiritual y de meditación cotidiana.
Suyo afectísimo en el Señor,
P. Henri Boulad, s.j.
lunes, 25 de enero de 2010
246. Compartiendo experiencias en San Estanislao de Kotska
por sus columna "Okupemos la Casa" en ALANDAR, de cuyo Consejo de Redacción forma parte.Pues bien, en uno de los últimos mercadillos, como el que no quiere la cosa, nos dejó caer la posibilidad de que fuéramos a su parroquia, San Estanislao de Kotska, para participar en las misas del domingo aportando nuestra experiencia de compromiso en el día a día. Y nosotros, un poco reticentes porque no sabíamos muy bien qué aportar, dijimos que sí, claro. Así que allí nos presentamos el domingo 17 de este mes de Enero, con unos apuntes esbozados rápidamente la víspera y cruzando dedos para que eso fuera lo que se esperaba de nosotros.
El domingo 17 de este mes, en las Eucaristías de 11,30 y 13 horas, intervinieron José Luis y Maribel, un matrimonio joven invitado por la parroquia para que nos ofreciera el testimonio
de su anuncio cristiano. De alguna manera cerraban la reflexión que ha ido haciendo la comunidad a lo largo de los domingos de Adviento en torno a la misión. “Tenemos que hablar de Dios en nuestro mundo”. Así reza la frase que nos preside este curso y a lo largo de él vamos articulando una reflexión. La charla de José Luis y Maribel quería ayudarnos en ella.Ambos trabajan en la enseñanza, él en un instituto de secundaria, ella en una escuela profesional. Procedentes de la pastoral juvenil de la época del cardenal Tarancón, llegaron ahí abandonando un trabajo de publicitario y una carrera de abogada. Buscaban integrarse en un campo en el que ser coherentes con su vocación.
¿Cuáles son las claves de su tarea cristiana? Las resumieron en unos cuantos principios:
Ser libres. Sentirse libres respecto a cualquier reglamento u ordenanza, como Jesús mismo se sintió. Ir buscando el propio camino ayudado siempre por la comunidad.
Predicar a un Dios no perseguidor de las faltas, no dispuesto a castigar a quienes faltan sino un Dios cercano, amigo, un Dios que se preocupa de nuestro bien y nos ayuda a conseguirlo. “¿Nadie te ha condenado? Yo tampoco te condeno”.
Mirar a los ojos, es decir, no llegar a las personas dejándose guiar por su aspecto, su forma de vestir, su raza o su religión sino intentando encontrar lo mejor que llevan dentro, la riqueza escondida que habita en todo ser humano.
Situar al hombre en el centro, por encima de convenciones y normas. Recuerdan al Jesús del “Sábado para el hombre y no el hombre para el sábado”.
No dar a nadie por perdido. A pesar de todas las dificultades, no tirar la toalla, no pensar
que alguien no tiene remedio. Dios no pierde nunca con nosotros la esperanza. “Sí, ya sé que no da fruto, pero déjame que cave alrededor y que la abone y veremos si da fruto”. Ser plenamente conscientes de la universalidad del mensaje de Jesús. Su mensaje va mucho más allá de los límites de Israel. Tanto Maribel como José Luis viven esto diariamente en sus aulas, cada vez más multiculturales. Tienen claro que el mensaje profundamente humanizador de Jesús se dirige no solamente a sus alumnos cristianos (frecuentemente no practicantes), sino también a musulmanes o budistas (paradójicamente, sí practicantes).
Tener interiorizado a un Jesús que, primero, hace signos y, después, al ser preguntado, los explica. Procuran no ir con la pancarta de cristianos, sino con el trabajo lento, callado y escondido, pero imparable, de la semilla de mostaza, de la planta que, aunque no se la vea, crece de día y de noche hasta llegar a ser un árbol grande que proporciona sombra a muchos.
Por último, hacían referencia a un lejano Congreso de Teología en el que la idea del “Dios Todopoderoso” se transformaba en la del “Dios Tododebilidoso”. El Dios que abraza a su Hijo que muere, abandonado, en la cruz. El Dios que necesita de nuestros oídos para escucharle y de nuestras manos para hacerle presente en nuestras mañanas y en nuestras noches.
Para lograr estos objetivos ambos se reúnen semanalmente, los domingos por la tarde, con su actual comunidad. Si bien pertenecen a la Parroquia de San Basilio, no todos sus miembros participan activamente en la misma, dejando que cada uno busque su lugar de compromiso. Se reúnen en las casas de manera rotativa y hacen oración, comentan lo que van viviendo, ponen en común los planes y los revisan. Este papel de la comunidad es para ellos fundamental y, de hecho, su recorrido ha pasado por otras comunidades que fueron cumpliendo sus etapas. La comunidad está inserta en el colectivo de comunidades ENCOMUN, que coordina a unas treinta comunidades de Madrid con una sensibilidad común hacia la vivencia de la fe aunque sin imponer una “disciplina de voto”.
...Por cierto, no admitimos comentarios jocosos por aquello de "un matrimonio jóven"...
José Luis y Maribel (San Basilio)
lunes, 18 de enero de 2010
245. La tragedia de Haití, en un testimonio concreto

Aunque sé que vuestra solidaridad no necesita de esto, como testimonio concreto que entra por los ojos no quiero dejar de recoger las imágenes que nos han llegado a través de Pedro José.
Como explica en su correo, José Miguel de Haro, misionero redentorista con la plataforma Acoger y Compartir volvió de Haití antes de navidad, justo después de completar algunos proyectos como la inauguraciòn de la ampliación de la Escuela San Gerardo de Puerto Príncipe.
La escuela cayó en el terremoto con 300 alumnos y profesores dentro.
Impresiona, ver el antes (sólo unos días antes) y el después.
Podéis ver la presentación que ha difundido Pedro José aquí:
http://www.acogerycompartir.org/Archivo/2010/0113Terremoto/Haiti.pps
Y aquí un reportaje de Cuatro con varios emocionantes videos (de la inauguración de la escuela) y una entrevista con el misionero:
http://www.cuatro.com/noticias/videos/escuela-testigo-tragedia-haitiana/20100117ctoultpro_10/
viernes, 15 de enero de 2010
244. Música cristiana: David Crowder Band
Cuando oímos hablar de música "cristiana", enseguida nos vienen a la mente unos cuantos grupos o cantautores españoles e iberoamericanos, pero quizás no conozcamos tanto a los grupos de habla inglesa, a pesar de que estamos habituados a oir música en ese idioma.
Os quiero hablar aquí de una banda de rock de Texas que he descubierto hace poco (gracias a la web NovaBella), se llama David Crowder Band, y lo que me ha sorprendido no es el altisimo nivel de la música que hacen, sino el título de su último disco "Church Music", Música de iglesia... De inspiración baptista, hacen una música cristiana distinta, completamente del estilo de la música de nuestro tiempo. Han publicado ya siete discos y recibido numerosos premios.
Para muestra, este increíble video, con la canción "Praise him", en el que un joven recorre las calles de Nueva York caminando entre la gente, los coches, las prisas, orando a Dios en medio de todo. Esta es la letra traducida (tal como aprece en NovaBella):
Al Cielo y oye
el ruido de dentro
El sonido de ángeles
El sonido de canciones de ángeles
Y todo esto para un Rey
Podríamos unirnos y cantar
“¡Todo para Cristo el Rey!”
Cuán constante
Cuán divina
Esta canción nuestra subirá
Oh, cuán constante
Cuán divino
Este amor nuestro subirá
Se elevará
(Coro)
¡Oh, alábale!
¡Oh, alábale!
¡Él es Santo!
¡Él es Santo, sí!
Vuelve tu mirada
Al Cielo y eleva
Un ruido gozoso
Oh, el sonido de salvación venida
El sonido de [los] rescatados
Y todo esto para un Rey
Los ángeles se unen para cantar
“¡Todo para Cristo el Rey!”
(coro x2)
Oh la, la, la, la, la
Cuán infinito y dulce
Este amor que tanto rescata
Oh cuán infinitamente dulce
Este gran amor que ha redimido
Como uno, cantamos
¡Aleluya!
¡Aleluya!
¡Él es Santo!
¡Él es Santo, sí!
Podéis ver en Youtube muchos otros vídeos, algunos de actuaciones en directo, incluso en grandes estadios.
Esta es su página web: David Crowder Band - Church Music
Y si os ha gustado también podéis escuchar otras canciones como "Never let go", "Everything Glorious" o "How He loves us" en su página de Myspace:
http://www.myspace.com/davidcrowderband
jueves, 14 de enero de 2010
243. Curso de Introducción a Marcel Légaut
En la web de ATRIO están preparando un “Curso de espiritualidad con Marcel Légaut”, en colaboración con la Asociación Marcel Légaut , que empezará dentro de pocas semanas y cuyo material se podrá descargar de dicha web. Tomo prestado parte del texto de presentación de dicho curso:
¿Quién fue Marcel Légaut?
José I, González Faus dijo en una ocasión que lo consideraba “el mejor maestro espiritual de occidente“. ¿Un laico, profesor universitario de matemáticas hasta los 40 años y luego pastor en las montañas prealpinas de Francia, padre de siete hijos… casi desconocido y sin ninguna aureola de gran gurú elevado a esa categoría? Lo más característico de Légaut es que no expone doctrina espiritual sino que en sus libros (el primero lo publicó a los 68 años) comunica con palabras justas experiencias vividas.
Andrés Torres Queiruga, comentando uno de sus libros poco conocidos y agotado ya, Meditación de un cristiano del siglo XX, decía que era un texto de profundísima teología. ¿Teólogo un doctor en matemáticas que no frecuentó ninguna facultad de Teología? Sí, porque repensaba continuamente la fe para no caer en tópicos. Y sabía distinguir bien entre fe y creencias, entre el auténtico meollo del cristianismo y el ropaje de doctrinas y prácticas que le han ido añadiendo.
Se trata de un autor cuya fuerza y claridad no se capta con una simple lectura individual. Es necesaria una guía y un comentario en grupo. Explicamos aquí en qué va consistir este curso de introducción.
Puede servir como introducción el artículo Recuperar la espiritualidad, publicado por Antonio Duato en 1994 para el segundo número de la revista Cuadernos de la Diáspora. Coloco aquí el primer párrafo, y puede seguir leyéndose en la web de ATRIO.
Recuperar la espiritualidad
Los compañeros me han pedido que aporte para esta sección nueva mi testimonio personal sobre el influjo de Légaut en mi vida espiritual, y esto pienso hacer, lo mejor que pueda, en estas próximas líneas. Tengo la esperanza de que este relato ayude a entender la relevancia de los textos de Légaut que pueden, a primera vista, parecer descarnados. Y confío que este esfuerzo que he tenido que hacer para poner por escrito algo tan íntimo, anime a otros a exponer, en números sucesivos, semejantes reverberaciones de Légaut en su espíritu.
Leí los libros de Légaut en los primeros años setenta, nada más publicar VERBO DIVINO las dos obras de "El Hombre en busca de su humanidad" e "(Introducción al entendimiento del) Pasado y porvenir del cristianismo". La primera impresión fue la de encontrarme ante una obra realmente nueva y viva. Veníamos de un período conciliar de abundante producción religiosa que se presentaba siempre como novedad y renovación. Y, sin embargo, esa literatura posconciliar me sonaba a viejo. Eran libros en los que se confirmaba la visión teológica y la actitud crítica del clérigo ilustrado que era yo entonces, pero que no hacían nacer un nuevo espíritu en mí. En Légaut encontré algo que me invitaba a ir más allá y que me enfrentaba conmigo mismo.
(Seguir leyendo en la web de ATRIO...)
martes, 12 de enero de 2010
242. XXI Semana de Teología Pastoral
Como otros años, Pedro José nos envía información sobre la XXI Semana de Teología del Instituto Superior de Pastoral, que lleva por tema “Dar razón de la esperanza hoy”.
La verdad que el programa es sumamente interesante por el contenido, por la situación actual y por los ponentes, y resulta posible asistir a sesiones sueltas.
Podéis ampliar las imágenes pulsando sobre ellas, o buscar más información directamente en la web del Instituto.








































































